29/09/2026
Estados Unidos rebaja el objetivo de eficiencia a 34,9 mpg para 2031 y suprime el comercio de créditos por vehículos eléctricos
La norma definitiva de la NHTSA reduce a la mitad la mejora anual de eficiencia exigida a los fabricantes. El Gobierno prevé coches nuevos 1.300 dólares más baratos; los críticos, más gasto en combustible con la gasolina cerca de 4,50 dólares por galón.
La National Highway Traffic Safety Administration de Estados Unidos publicó el 28 de septiembre de 2026 la norma definitiva sobre los estándares CAFE (Corporate Average Fuel Economy). Los fabricantes deberán mejorar la eficiencia media de sus flotas un 1% al año, hasta 34,9 millas por galón en el año modelo 2031. La norma anterior exigía un 2% anual y un objetivo de 50,4 mpg para ese mismo año.
La norma suprime además el comercio de créditos entre fabricantes. Con el sistema anterior, quien vendía muchos coches eléctricos podía ceder los créditos sobrantes a competidores con flotas más consumidoras. El cambio elimina una fuente de ingresos para fabricantes de eléctricos como Tesla y una vía de cumplimiento para los grupos con amplias gamas de pick-ups y SUV.
El Departamento de Transporte estima un ahorro de 138.000 millones de dólares en cinco años y una reducción de unos 1.300 dólares en el precio medio de un coche nuevo. Según datos de Kelley Blue Book citados por Time, en agosto de 2026 los compradores pagaron de media 50.089 dólares por un vehículo nuevo, un 1,9% más que un año antes. Los economistas consultados por Time dudan de que el ahorro llegue a los clientes: un profesor de la Universidad de Míchigan espera que los fabricantes apuesten por pick-ups más grandes y rentables.
El contexto de los costes del combustible es desfavorable. El día del anuncio el Brent superó los 108 dólares por barril, y en 2026 la gasolina en Estados Unidos llegó a unos 4,56 dólares por galón tras el conflicto con Irán. Según NPR, los críticos prevén que el mayor gasto en el surtidor anule el menor precio de venta.
Las reacciones dividen a la industria. La Alliance for Automotive Innovation afirma que la norma ajusta los estándares a la ley y a las condiciones del mercado, y Ford y Stellantis celebraron la atención a la demanda de los consumidores. El Center for Biological Diversity advierte de más contaminación y más costes para los consumidores. El cambio llega cuando en Estados Unidos las ventas de eléctricos nuevos caen un 47% respecto a 2025 y las de eléctricos usados suben un 15%.